Aquellos a los que nos pilló con poco más de 20 años, tenemos entre los 3-5 juegos de la historia a “The Legend of Zelda: Ocarina of Time“. Juego, una palabra tan infantil y, en ocasiones despectiva, que algunas veces esconde sentimientos universales, historias apabullantes e, incluso, vidas en sí mismo.
Y, sin duda, el objeto más representativo de esta obra maestra era su ocarina. Ocarina que podemos conseguir, por ejemplo, en St. Louis Ocarina.
Si lo que buscamos es una reproducción realística de la misma nuestra elección debería ser ésta, pero disponen de infinidad de ellas con distinto número de orificios, varios materiales y de varios tipos. Desde profesionales en una cerámica concreta a las más sencillas y de polímero.
En la misma página disponemos de libros con los que poder aprender a tocarlas, así como con distintas melodías.
Anteriormente había visto varias ocarinas, pero reconozco que la presente es la más exacta que me he echado a la cara. También hay que decir que entre las otras de que dispone hay alguna realmente muy estética. Merece la pena echarle un vistazo a la página y decidirse por alguna.
Miles de gracias a “Saritísima”, compañera de un foro; responsable de que me haya ilusionado nuevamente al rememorar los buenos tiempos que pasé con él.
Los verdaderamente interesados deberán darse prisa, pues esta semana (lunes 3 a domingo 9 de noviembre de 2008) tienen muchos de sus productos rebajados por la celebración del décimo aniversario del lanzamiento de tan maravilloso juego.











